Por Jesús Andrés.

Como pasa el tiempo, va a hacer casi dos años que empezamos la aventura del correr x correr en el camino de Santiago, cuantas anécdotas, que buenos ratos pasamos juntos hasta llegar a nuestro destino.

Dicen que el camino engancha y algo de cierto debe tener, ya que el año pasado por navidades, un pequeño grupo de Tragaleguas nos animamos e hicimos Santiago –Finisterre andando. Recorriéndolo nos dimos cuenta que había una variante del camino que se podía hacer llegando a Finisterre y continuar a Muxia, o bien al contrario pasando por Dumbria para llegar a Muxia y luego seguir hacia Finisterre. Así que pensamos en hacer esta etapa del camino en cuanto pudiéramos. Este viernes a las 17 horas un grupo de diez peregrinos Tragaleguas partimos hacia Santiago, estos eran, Canales, José Ignacio, Jarcha, Agustín, Rodrigo Pereira, Alejandro, Tomas, Miguel Ángel Ces, José Alberto y Jesús. Casi todos los peregrinos que hacen el camino lo suelen acabar en Santiago, pero también es cierto que cada vez hay más peregrinos que continúan hasta Finisterre, punto final del camino de las estrellas y lugar de cultos paganos desde la más remota antigüedad. En Finisterre, los peregrinos queman sus ropas y calzado utilizado durante su recorrido por el camino y después de bañarse en el océano Atlántico quedan limpios de toda su vida anterior y pueden comenzar una nueva vida.

Desde hace unos pocos años, Muxia a entablado una especie de rivalidad con Finisterre para que el final del viaje del peregrino sea Muxia, y así se consigue la Muxiana.

En Galicia hay dos romerías muy importantes y las dos se celebran en estas dos localidades: el Santo Cristo en Finisterre y la Virgen de la Barca en Muxia, también en esto son rivales, ya que en cada localidad alardean de que la suya es la que más visitantes atrae.

Este fin de semana se celebraba la famosa romería de la Virgen de la Barca en Muxia y hay que decir que el pueblo y algún km a la redonda estaban llenos de gente y tiendas de campaña. Dice la historia que la virgen se acerco a la costa de Muxia en una barca de piedra para dar ánimos al apóstol Santiago en su afán por difundir el cristianismo.

Allí, varada en la costa queda la barca, la vela y el timón de cola, se representan en unas grandes piedras que tienen unas formas parecidas a la barca, el timón de cola y la vela.

Decir que el nombre de Muxia viene de Montia o tierra de monjes. El viaje hacia Santiago se desarrollo con normalidad, las paradas las hicimos en los sitios típicos de nuestra peregrinación a Santiago, Los Juanjos y en Varcalcel.

A las 11,45 de la noche guiados por las expertas manos de Canales, Jarcha y José Alberto hicimos entrada en el Monte del Gozo, después de solventar algún problema con los tontones, por algo les llaman así.

A la mañana siguiente antes de desayunar, el amigo Canales, José Ignacio y Jesús salieron a calentar piernas durante 50 minutos. La mañana era preciosa, una temperatura extraordinaria, así que después de dejar un coche en Muxia, nos dirigimos con los otros dos a Finisterre. Después de la foto de rigor y sellar la credencial comenzamos el camino hacia Muxia, 28,300km. En Finisterre encontramos un poco de niebla pero la temperatura era extraordinaria para realizar esta travesía.

Salimos de Finisterre dejando ya las edificaciones y encontramos una bella vista sobre la playa de Langosteira, después continuamos hasta San Martín de Duio y ya en este punto entramos en lo que es propiamente el camino. Durante el recorrido encontramos a veces tramos de duras subidas, bajadas, disfrutábamos de nuestra conversación y de las maravillas que el camino nos deparaba, estábamos en la costa da Morte y la verdad esta a sido una etapa muy hermosa, siempre por caminos, sendas, carretera, nos acercábamos al océano, pasamos por playas vírgenes, donde el ser humano todavía no a puesto ningún ladrillo, la playa de O Rostro. Un vergel para disfrute de los campesinos gallegos que por esas zonas habitan en la gran cantidad de aldeas pequeñas que nos encontramos en nuestro caminar. Encontramos algún hórreo cubierto de hiedra, donde solo su silueta denotaba su presencia. También flores hermosas de color amarillo, a las que el amigo Ces no se cansaba de sacar fotos, estas flores parecían que nos indicaban el camino a seguir, al ser del mismo color que el famoso signo que guía a los peregrinos.

Atravesamos bosques de eucaliptos y pinos donde el fuego había dejado su señal.

En mitad del recorrido en Frixe paramos a comer y como siempre los paisanos gallegos nos obsequiaron con una deliciosa comida. Después de una pequeña sobremesa y coger fuerzas con unos orujos, continuamos el camino con la mirada puesta en Muxia.

Esta parte final de la etapa fue toda por pistas y caminos rodeados de auténticos bosques que nos hacían disfrutar del entorno. También encontramos muchos maizales, a los que el amigo José Ignacio hinco el diente. La temperatura había subido un poco, ya veíamos el sol, pero todavía la temperatura era agradable. Alcanzamos el punto más alto del camino, As Aferroas (289 m.) y después de una suave bajada llegamos a la playa de Lourido. Playa de fina arena y que a pesar de estar a un km de Muxia había unas diez personas, así que ni cortos ni perezosos, mientras José Alberto y Canales, acompañado de Rodrigo, (como chico experto en las nuevas tecnologías) se acercaban a Finisterre a coger un coche, nos pegamos un baño en las frías aguas del Atlántico (estaba caliente) que nos supo a gloria. Después del baño, cuando ya estábamos purificados, limpios de todo pecado, iniciamos el último km hasta Muxia. Como decia al principio, Muxia estaba en fiestas, su famosa romería congrego a miles de personas y como es normal cuando es fiesta local, los funcionarios no trabajan. Así que cuando fuimos a recoger la Muxiana a la oficina de turismo nos la encontramos cerrada, habrá que hacer otra vez esta etapa para que nos la den.

De regreso a Finisterre, Canales, José Alberto y Rodrigo se fueron a darse un baño y los demás subimos al faro de Finisterre a quemar unas zapatillas, la putada fue que no teníamos fuego, allí se quedaron por si a alguno le hacen un apaño. Después de disfrutar de las vistas desde el faro, cuando se hizo de noche iniciamos el regreso a Finisterre, que también estaba en fiestas, así que allí nos quedamos a cenar.

El viaje de regreso a Santiago fue un poco caótico, el tontón de Canales nos llevo a una pista por el monte y acabamos en el bus-bus. A la mañana siguiente después de visitar al santo, ver el códice Calixtino, hacernos unas fotos y coger lotería de navidad iniciamos el viaje de regreso hacia Burgos parando a comer en Los Juanjos, donde sinceramente nos volvió a sorprender el amigo José. Saco comida como para un banquete, nunca e visto comer tanto al amigo Canales, que bueno estaba todo, pero no lo pudimos acabar. Después de unas fotos en los Juanjos, con una guapa camarera iniciamos el viaje de regreso a Burgos.

Ha sido un viaje un poco largo, pero cuando se hace con ganas y estas bien acompañado todo resulta más sencillo y agradable. Particularmente recomiendo hacer esta etapa, tanto partiendo de Muxia a Finisterre o al contrario, es una gozada. El camino esta muy bien señalizado, nosotros, dirección Muxia, solo encontramos a una peregrina de Granada, pero nos comentaron en Frixe, que habían pasado la noche una madre y su hija de Burgos, que casualidad. En sentido contrario al nuestro encontraríamos unos quince peregrinos/nas.

Pues esto es lo que ha dado de si esta etapa, habrá que repetirla, el camino engancha.

Sed buenos, os tengo en mis oraciones y buen camino peregrinos del mundo.

2012-09-07 Camino Santiago Muxia-Finisterre
 


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